Grupo Cnarte

¿Quién dijo que tres son multitud?

No sé a quién se le ocurrió decir: que tres son multitud, puede que en ocasiones sea cierto, pero este no es el caso de los hermanos Martínez García. Tres chicos que comparten no sólo su día a día, opiniones o confidencias, sino también un espacio común en el que dar rienda suelta a la creatividad, la reflexión y su pasión por el arte. Carlos, Noé y Alejandro, conforman el grupo Cnarte, un proyecto conjunto que nace en el 2010, el cual desde su taller en Elda colaboran y participan en diferentes trabajos.

Fue una grata sorpresa que quisiesen abrirnos las puestas de su taller para poder hablar con ellos y que nos mostrasen el lugar donde, como muy bien me dijo Carlos, una de las veces en que mantuvimos contacto, “se cuece toda la producción del grupo”. Así que dicho y hecho, quedamos y nos presentamos allí.

El taller no es simplemente su lugar de trabajo, sino que por el contrario se convierte en un entorno abierto, relajado, agradable y cómodo, en el que no es nada raro ver las entradas y salidas de amigos que van a visitarlos y conversar, sin dejar de atender su trabajo. Una suerte de lugar, pues como me comentó Alejandro, “no todos tienen la suerte de tener un sitio como este para trabajar”. Muchos de sus compañeros de carrera se encuentran con dificultades para desarrollar su labor artística por falta de espacio. Y es cierto, ya que te encuentras obras suyas por todos los rincones, lienzos, esculturas, piezas, materiales…etc.

Todo transcurrió con mucha naturalidad, y desde el primer momento observamos que entre los tres hermanos existe una gran complicidad, algo que durante el curso de nuestra conversación vimos patente. Se complementan muy bien y podríamos decir que funcionan como un engranaje casi perfecto. Se respira mucha sintonía entre ellos, suelen coincidir en los referentes artísticos que les motivan, admiran la calidad técnica y el discurso que se va construyendo detrás de cada obra.

Conforme se desarrollaba la entrevista nos dimos cuenta de la gran madurez que desprenden estos chicos, a pesar de su juventud, a través de sus opiniones y pensamientos, en cómo entienden su trabajo, y el respeto con que hablan de su profesión. Lo tienen muy claro, y este oficio lo llevan en la sangre.

Cuando les preguntamos por el desencadenante o el motor que impulsa a tres hermanos, a convertir algo que podía parecer un juego cuando eran sólo unos críos, en algo más serio, y transformarlo en una profesión, para Alejandro la respuesta era bastante fácil de contestar: “Ha sido bastante sencillo, algo de vocación, que se desarrolló desde muy pequeños, y que con los años ha ido creciendo ese interés, y esa vocación ha estado ligada con el estudio, el desarrollo de cada uno, y es tan natural y sencillo como crecer.” Más tarde, a lo largo de nuestra charla explicaba que “…Se presenta como un juego, luego cuando lo conviertes en tu trabajo es mucho más importante. Cobra una importancia que le adjudicas, un valor que tiene una motivación diaria, una filosofía, una forma de entenderlo”.

Carlos, además, apuntaba que es crucial el apoyo de la familia y mencionaba que “es una carrera que a muchos les hubiera gustado, pero por no tener apoyo en casa no la han llegado a hacer”. En este punto coincidían los tres en señalar que es muy importante el soporte y ánimo de los padres, pues de lo contrario hubiera sido mucho más difícil.

Felicitamos a Carlos, el mayor de los tres hermanos, por haber sido el ganador del primer premio del Certamen ExpoJove 2013 con su obra “Opuntia”, una pieza escultórica realizada en madera y cerámica, en la que se veía reconocido el esfuerzo que hay detrás de todo un proceso de trabajo y dedicación, aspecto este último, que por desgracia no se suele apreciar y nunca nos detenemos a pensar cuando vemos la obra acabada.

Somos conscientes, que para un artista la parte creativa debe resultar todo un desafío, por ello quisimos saber con qué reto o retos, a nivel artístico, se había tenido que enfrentar: “Como anécdota la exposición que hice de “Consumo Placer”. Era una cosa que no sabía ni por dónde agarrarla, y fue empezar a probar, fue una exposición muy de experimentar, y bueno al final no llegué a una conclusión cerrada, a algo que dijera “pues mira lo he conseguido”, sino que se ha quedado muy abierto, a nivel técnico, a nivel de taller de procesos. Pero bueno, que estaba tan motivado que había que intentarlo por todos los medios”.

Algo parecido nos comentaba también Noé, cuya producción se centra sobre todo en la escultura: “Un esqueleto a tamaño real, que está mostrando una flor, y era todo de hierro. Tuve que desenterrar los hierros de la tierra. Los hierros pertenecieron a una obra de antaño que estaba casi enterrada en los cimientos de la facultad de Altea, y estaban todos doblados, y me tocó doblarlos, forjarlos y llevarlos al sitio. El moverlo todo y que cuadre bien con las medidas del cuerpo casi al milímetro, fue un poco más complicado. El tema de las costillas. Esa en concreto fue mi reto más difícil”.

También les preguntamos por cuáles son sus impresiones al respecto sobre si hay un verdadero respaldo y apoyo de difusión por parte de las instituciones públicas, hacia los proyectos de jóvenes promesas, e incluso galerías, salas o locales que se presten a exponer sus obras. Ante esta cuestión Carlos se mostraba así de contundente: “Es muy estático, se queda en la sala del pueblo, que te la ceden, algún colega te hace un catálogo, si se puede. En ese sentido es muy estático. Convocatorias muy variadas y de muchas índoles tampoco las hay.” E insistía en que hay que ser muy sesudo y exigirse, y estar preparado para cuando te llegue una oportunidad.

Por otra parte, descubrimos que existen, además, otros intereses que complementan con su faceta artística y que están en continuo proceso de formación y aprendizaje. A Noé le interesa la docencia, y le encantaría poder llegar a ser profesor y dar clases, siempre enfocado a las artes plásticas y en concreto la escultura, por ello sigue preparándose y actualmente cursa un master en Valencia de Producción Artística, que compagina con otra de sus inquietudes que es el diseño de tatuajes, y quien sabe si algún día poder realizar un doctorado.

Era inevitable preguntarles sobre los proyectos que tienen en marcha en estos momentos, y lo cierto es que nos pareció de lo más atrayente. Carlos y Alejandro se encuentran trabajando en una idea conjunta, en la que intentan aunar sus dos áreas artísticas, la pintura y la escultura, que se lleva gestándose algo más de un año, y lleva por título “Tanto en el cielo como en la tierra”. Cuya intención es reflejar el momento en el que nos hallamos inmersos, un ejercicio de reflexión y crítica sobre los aspectos más humanos y los errores que nos han llevado hasta la situación actual. “…pensamos que la crisis es más humana que no económica. En recuperarnos económicamente que no en intentar indagar en que hemos fallado, que cosas son las que hacen que una y otra vez sucedan crisis como las que hay hoy en día…”, “…son caracteres del ser humano básicos, de convivencia, sociales, y bueno queríamos un poco pues, no sé si sensibilizar, pero sí llevar a cabo esos pensamientos en “Tanto en el cielo como en la tierra”, dos terrenos en los que nos podemos mover bien para poder definir, por un lado, las actitudes de la gente que viven por encima de otros, y a costa de otros; y abajo en la tierra queríamos representar un poco más lo físico, más lo que te puede llevar al contacto, como puede ser el odio, ira, miseria, guerra. Lo que uno puede sentir y lo que puede llegar a hacer”.

Noé, por su parte, también tiene pendiente una exposición, y no es menos atractiva que la que llevan a cabo sus hermanos, pues el objetivo es realizar una serie escultórica relacionada con la historia que ha tenido el tatuaje a lo largo del tiempo.

Está claro que estos chicos son todo terreno, y no les asusta nada, y lo que de niños pudo empezar como un juego, ha llegado a convertirse en un modo de vida, pero como apuntaba Carlos: “Sí, porque no se queda en un medio, y no es algo que puedas suplantar fácilmente. Soy artista, pero antes soy hermano, padre, hijo…”

Desde Muestra0, sólo nos queda desearos toda la suerte del mundo en aquellos proyectos y empresas en las que os embarquéis. Ha sido un placer conoceros y compartir un rato con vosotros, del mismo modo que esperamos volver a veros. Gracias.

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2 comentarios:

  1. Felicidades chicos, me gusta: ideas claras amor por el arte, sensibilidad, capacidad creadora y constancia. Con todos estos ingredientes el éxito llegará con toda seguridad.

    Por cierto ¿tenéis web?

    1. Hola Luis, me alegra que haya gustado. En la entrada del artículo esta el enlace directo del grupo Cnarte y además en Artitas, puedes acceder también al perfil de Alejandro Martínez García y a la página web que tienen. Un saludo.

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