Ramon Juan junto a su obra

Hacia las raíces de Ramón Juan

Una de las primeras exposiciones a las que asistió Muestra0 en sus inicios, fue precisamente la que se realizó en la Lonja del Pescado, en Alicante, en las navidades de 2013-2014. Fue allí, donde descubrimos la obra de Ramón Juan. Ese primer encuentro, me permitió reflexionar sobre las emociones que se dejaban entrever a flor de piel. Ahora, mi segundo encuentro es en Casa Mediterráneo, un espacio que le da a la obra de Ramón Juan un aspecto más intimista. En esta nueva exposición, que como anunciamos se podrá disfrutar hasta el 2 de julio, hace un recorrido por las obras más representativas de este artista ilicitano.

Ramón Juan es un artista que no engaña a nadie. La potente fuerza creativa que desprenden sus obras, es algo que dejó patente a lo largo de la entrevista que nos concedió. Es una persona intuitiva, con una carga muy potente a la hora expresar sus sentimientos a través de sus obras. Concibe la pintura y la escultura como un todo inseparable que le permite armonizar y conjugarlo con un diálogo muy personal, que es precisamente el que le da la seña de identidad propia. Sin embargo, el artista Ramón Juan, es mucho más que eso. Es un hombre comprometido y cercano, y no duda en embarcarse en proyectos tan interesantes como los de la Fundación Defora.

Esperamos que disfrutéis de la entrevista del mismo modo que hicimos nosotros.

Maite: Tienes una obra muy amplia, en la que hallamos escultura, tintas, texturas abstractas, junto a dos de tus series más emblemáticas: “Raíces” y “La piel de mis sentimientos”. Además algo que te caracteriza y diferencia del resto de artistas, es que has sido capaz de crear, a través de diversas técnicas, un nuevo tipo de soporte, cuya apariencia recuerda a la piel. ¿Cómo surge la necesidad de crear algo así? O por el contrario, ¿es un proceso natural en el desarrollo creativo de la obra?

Ramón Juan: Creo que es todo un proceso, un camino. Quiero pensar y creo que es desde que nazco. Soy hijo único, en casa pasaba muchas horas solo. Jugaba mucho con la imaginación, desmontaba cosas para ver lo que había dentro. En ese sentido, pienso que estoy condicionado también por eso. Siempre me ha gustado experimentar con cosas, hacer cosas que hasta ahora no se habían hecho, y hacerlas más personales. Es realmente como una necesidad para mi alma.

M: Introduces el elemento orgánico, como es la fibra de palmera. ¿Qué posibilidades te ofrece a la hora de trabajar? Y ¿cómo empieza todo eso a desarrollarse?

R-J: Pues empieza hace unos años, a raíz de unas experimentaciones en la universidad, para encontrar materiales y texturas que fueran interesantes y aplicarla a la obra pictórica. Volvemos un poco al principio, desde pequeño he visto a mi padre como maestro de la palma blanca trabajándola, como también el tronco de la palmera . Y es entonces, en el transcurso de la experimentación cuando veo esa  fibra, que se llama seaso, que es lo que está entre la tabala y el tronco. Me parecía que tenía una trama muy interesante, como si fuera una arpillera antigua. Experimentando fui entrelazándolo y al final generé un lienzo natural. Es como el sello de mis raíces, es la identidad de mi obra.

M: También te has atrevido con la tridimensionalidad, un ejemplo de ello es “El universo de mis sueños”. ¿Cómo fue el proceso de realización de la obra? Porque antes de meterte de lleno en ella tuviste que llevar a cabo un estudio previo.

R-J: Pues desde que hice la primera serie de “Raíces”, y luego posteriormente “La piel de mis sentimientos”. La serie de “La piel de mis sentimientos”, la descubro cuando en una experimentación, despegué un trozo de pintura. Había hecho una serie de mezclas, y surgió eso, que conceptualmente era como si hiciera una piel. Era lo más parecido a una escultura. Una escultura de bronce, la entiendo con un material que es parte de la obra, es el conjunto de la escultura. Es la parte más íntima que ves. Lo que quería era precisamente eso, empezar pintando y terminar pintando la obra. Generé una piel artificial, que muchas veces los soportes los rompo y coso con hilo de calzado. Son como los parches que vas teniendo en el alma. De las cosas buenas y las cosas malas que nos han pasado. Y ese es un poco el proceso.

M: Tienes un cuadro, que se llama “Mi espina”, ¿cuántas espinas se ha tenido que quitar Ramón Juan?

R-J: Para mí es complicado hablar de mi obra, porque incluso en determinados momentos, sale tan dentro de uno mismo que no sabes cómo explicarlo. Muchas veces te da pudor. A mí lo que me lleva a seguir generando obra es algo que sale de dentro. No lo hago por pintar. No me siento a pintar un paisaje y pintarlo porque sí, sino que hay mucho más.

M: Tu obra se define como expresionismo experimental, sin embargo, el arte es precisamente una continua experimentación. La capacidad de crear, inventar y reinventar.

R-J: La palabra de expresionismo experimental, surge en una entrevista que me hicieron para un programa de televisión. El entrevistador me preguntó en qué corriente me definía, y es algo que salió espontáneo. No sabía realmente en qué corriente artistíca encuadrarme, y salió expresionismo experimental. Me refiero, en el sentido de que como es una necesidad interna para expresarme, es la manera más adecuada. La palabra apropiada era expresionismo experimental.

M: Este año 2015, has colaborado con la Fundación Defora. Fundación que se dedica a la inclusión social de personas con discapacidad. ¿Puedes explicarnos como fue el encuentro con ellos y la experiencia?

R-J: Pues ha sido una maravilla. Estoy loco con ellos. Precisamente vinieron a la exposición y son personas que te dan vida. Que recibes tú mucho más de ellos que ellos de ti. Además, ha sido una experiencia impresionante y pienso seguir con ellos. He hecho con ellos un taller creativo de pintura para camisetas. Los miembros de la Fundación Defora están vendiendo un calzado, totalmente artesanal del cual ellos realizan los adornos, el dibujo de la marca, embasado…etc. En definitiva, muchas partes del proceso manual de fabricación del calzado que les supone una salida profesional. Es una labor muy gratificante.

M: Para muchos artistas uno de los mayores premios es que su obra sea reconocida, no sólo por las instituciones o en los ámbitos académicos, sino también por los ciudadanos. En este caso, ¿te consideras reconocido por tu ciudad?

R-J: La verdad en ese sentido, dicen que nadie es profeta en su tierra, en mi caso no es así. Para mí es un honor hacer una escultura para mi tierra, como es la escultura dedicada a la mujer aparadora, la mujer trabajadora; además al ser en bronce  es un material que es eterno, queda para siempre. En ese sentido estoy muy satisfecho. En cuanto a las exposiciones, como te comentaba antes, lo hago por una necesidad que tengo, pero también es cierto, que como artista y ser humano somos vanidosos, nos gusta oír cosas buenas. Sí que es verdad que prefiero no pasar indiferente, para bien o para mal. Me refiero, que alguien que vea mi obra le despierte algo, aunque sea rechazo. Y luego las palabras que tengo de mucha gente que se emocionan, vienen, no te conocen de nada, no tienen por qué regalarte los oídos y te lo dicen. Y en ese sentido, realmente estás pagado.

M: ¿Se ha planteado la posibilidad de exponer en el extranjero?

R-J: Sí, realmente Casa Mediterráneo una de las labores que tiene es dar a conocer la marca España, entre los Países Mediterráneos. En este sentido Casa Mediterráneo apoya el proyecto de internacionalización de mi obra. Además, la relación de las obras realizadas en estos soportes únicos está muy ligada a nuestra zona Mediterránea.

M: Para finalizar, ¿cuáles son tus nuevos proyectos?

R-J: Por hacer cosas nuevas, lo más nuevo que he probado es lo del “El universo de mis sueños”, que es un poco una mezcla de las dos series, que quería fusionar. Tenía la necesidad de crear un personaje que quisiera salir, cobrar vida. Y eso es lo más nuevo. La mujer es de piel artificial, y estructuralmente la carne y el músculo es de fibra de palmera. Por detrás es completamente hueco. Lo que he hecho ha sido hacer un tratamiento, como si fuera una escultura. Lo único que lo he sustituido por la fibra y la piel que le he ido dando forma. La verdad es que me gusta mucho perderme en ese camino, que me llevará a otra serie experimental seguro.

Share Button

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

catorce + 11 =